
Cuando faltan tan solo unos meses para que se comience a definir quiénes van a ser los candidatos a Presidente, en un escenario en el que Javier Milei buscará su reelección y el peronismo todavía se está reordenando, los votantes ya empiezan a analizar las posibles alternativas y la opinión pública le va dando forma a los reclamos que pobablemente se pondrán sobre la mesa durante toda la campaña en el 2027.
En este marco, un estudio realizado por las consultoras La Sastrería, de Raúl Timerman y Juan Carlos Malagoli, y Trespuntozero, que encabeza Shila Vilker, reveló cuáles son las principales caracteríticas que la mayoría de los argentinos quiere que tenga la próxima persona que conducirá el rumbo del país.
Con algunas preguntas abiertas y otras cerradas, los expertos recopilaron información sobre el perfil, la orientación política y las capacidades que el electorado va a valorar al momento de ir a las urnas el año que viene, con la honestidad, la empatía y el equilibrio emocional como principales rasgos.
El trabajo es muy actual, ya que se realizó entre el 7 y el 14 de septiembre, sobre un total de mil personas, todas mayores de 16 años, de distintas provincias y con acceso a internet, ya sea a través de una computadora o de un celular.
El documento final muestra que el 31,9% de los consultados mencionó de manera espontánea que el futuro Presidente debería ser “honesto y transparente”.
“Lo curiodo de esa respuesta es que la pregunta que hicimos sobre este punto en particular era totalmente abierta, no hubo ningún tipo de condicionamiento. Lo que indican los encuestados, además, no es casual, porque el principal problema de los argentinos sigue siendo la corrupcion”, explicó Timerman, en diálogo con Infobae.

El consultor precisó que “desde el caso Libra hasta ahora, este asunto aparece todos los meses” en los trabajos periódicos que realiza su empresa para conocer las preocupaciones de la ciudadanía.
“Nosotros hicimos, prácticamente en simultáneo, otra encuesta que nos dio que el 28% de las personas señalan eso como prioridad a resolver, seguido de salarios y la pobreza. Pero ahora directamente la pregunta era abierta, por eso algunos dijeron cosas como ‘que sea alguien como Javier Milei’ o ‘firme y fuerte”, agregó.
La segunda característica más elegida fue que sea “empático” y “cercano a la gente”, con el 14,8%. Más atrás quedaron que tenga capacidad e inteligencia, con el 7,6%; que sea respetuoso y tolerante, con el 3,7%, y que sea nacionalista y patriota, con el 3,1%, por ejemplo. Las menciones a un candidato que sea enérgico, genere más trabajo, gobierne para todos o que pueda mejorar la economía quedaron por debajo del 2%.
Si se separa por los votantes de cada espacio en el 2023, de todas formas “honesto y transparente” queda en el primer puesto, independientemente de si quien responde votó a Sergio Massa, a Patricia Bullrich o a Milei.
La encuesta también indagó sobre distintos rasgos del dirigente que los argentinos preferirían elegir en 2027. En materia económica, el 59,9% sostuvo que debería priorizar el crecimiento, frente al 35,7% que se inclinó por la distribución. La diferencia se amplía entre los jóvenes de 16 a 29 años, donde el 64,7% privilegió el crecimiento.
En el plano productivo, la industria fue la actividad que más respaldo obtuvo: el 53,3% consideró que debería ser prioritaria. La minería, el gas y el petróleo quedaron en segundo lugar, con el 20,2%, mientras que el campo fue elegido por el 16,2%. La preferencia por el sector industrial fue más alta entre los mayores de 50 años, donde alcanzó el 60,1%, y entre los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires, con el 63,5%.

“Es para tener en cuenta, porque es exactamente lo contrario a lo que está haciendo en estos momentos el Gobierno, que prioriza a Vaca Muerta y al litio del norte”, advirtió Timerman.
Respecto de la ideología, se dio una situación curiosa, porque el 41,7% dijo que preferiría un Presidente de derecha, contra el 31,3% que optó por uno de izquierda. Sin embargo, el 43,9% se definió por un perfil progresista, mientras que el 32,5% eligió uno conservador.
“Esto es lo que yo considero lo más interesante de todo el informe. Hoy hicimos la presentación al directorio de una empresa y este punto fue el que me llamó la atención. El electorado quiere un candidato más bien de derecha, pero también progresista, de alguna manera lo que están planteando tiene que ver con un liberal americano, es decir, alguien conservador en lo económico y progresista en lo cultural, con sensibilidad social, es interentisimo la franja donde lo ubican”, se explayó el autor de la encuesta.
La inclinación hacia la derecha fue más alta entre los hombres, con el 45,7%, y en el segmento de 16 a 29 años, donde llegó al 54,2%. Entre las mujeres, en cambio, la diferencia fue menor: 38,4% eligió esta postura y 33,1%, una de izquierda.
La forma de conducir tampoco muestra una preferencia concluyente. El 48% de los encuestados se inclinó por un liderazgo dialoguista y conciliador, mientras que el 47,3% prefirió uno firme y confrontativo.
La mayoría sí coincide en que el próximo Presidente debería gobernar con mayor racionalidad que sensibilidad. El 58,4% optó por “más cabeza”, frente al 35,3% que eligió “más corazón”. Esta postura alcanzó el 65,4% entre los jóvenes y el 63,8% en el segmento de 30 a 49 años.
Uno de los datos de mayor consenso aparece al consultar por el temperamento. El 85,5% respondió que le importaría que el futuro jefe de Estado tenga equilibrio emocional. La cifra superó el 80 por ciento en todos los grupos relevados y llegó a los 89,5 puntos entre las mujeres.
“A pesar de todo, todavía queda un 14,5% que dice que no le interesa ese aspecto. Esa persona vota a Milei pase lo que pase, piensa en él cuando dice que no es algo que le preocupe. Es realmente sorprendente, porque es uno y medio de cada diez”, comentó Timerman al respecto.

Para profundizar sobre este fenómeno, el consultor comentó que en la encuesta original, que es más amplia que la que se difundió, y a la que accedió Infobae, se segregó por partido político al que votaron en el 2023 y reveló que el 31,7% del electorado de La Libertad Avanza aseguró que la estabilidad emoional no es algo que les preocupe, mientras que el 21,7% de los seguidores de Bullrich opinó lo mismo. En cambio, solamente el 1,4% de los que agarraron la boleta de Massa hace tres años reconoció que no es algo relevante para ellos.
Por otra parte, 38,5% prefirió a un Presidente sobre quien “se sepa con certeza que no es corrupto”, incluso si no cuenta con un plan específico para combatir ese fenómeno. Muy cerca, el 37,5% se inclinó por un dirigente cuya honestidad no esté comprobada, pero que presente una estrategia de lucha contra la corrupción.
“Esto es importantísimo, porque cuando hicimos la pregunta exacta sobre la transparencia, te da prácticamente igual entre quienes prefieren a alguien limpio y los que optan por quien tenga un programa. Si lo analizamos, el primero de ellos es Axel Kicillof, que es uno de los pocos a los que la gente considera honesto: quien quiera competir con él va a tener que tener un buen plan para evitar la corrupción, porque ya con eso te estás equiparando”, precisó Timerman.
La trayectoria en la función pública tampoco quedó fuera de la discusión. Casi la mitad de los consultados, el 49,9%, manifestó que preferiría que el próximo Presidente provenga de la política. El 29,1% eligió a alguien ajeno a ese ámbito y el 21% no tuvo una respuesta definida. La preferencia por un dirigente con carrera fue más alta entre las mujeres, con el 55,3%, y entre las personas de 30 a 49 años, con el 58,1%.
No obstante, el consultor aclaró que esta situación no está del todo definida, porque en la encuesta original se describe también una tendencia del electorado “a no sentirse identificado con nunguno de los espacios que existen actualmente”.

“Cuando ves los resultados, descubrís que el 27,8% se considera cercano a La Libertad Avanza y el 27,8% al frente Fuerza Patria de Axel Kicillof y Cristina Kirchner, pero un 27,2% dijo que no es afín a ninguno, por lo que ahí hay un tercio muy interesante que nadie está captando”, completó.
Sobre la edad, el perfil mayoritario se concentró entre los 40 y los 59 años: el 65,3% eligió esa franja. El 27,9% prefirió a una persona de 60 años o más, y solo el 5,4% optó por un candidato de hasta 39 años. La excepción fueron los jóvenes de 16 a 29 años, entre quienes el 26,3% se inclinó por alguien de su misma generación.
En cuanto al género, el 63,3% dijo que preferiría que el próximo Presidente fuera hombre, mientras que el 32,6% eligió a una mujer. La diferencia se sostuvo en casi todos los estratos, aunque la preferencia por una candidata fue mayor entre los menores de 30 años.
La vida personal parece tener menor incidencia en la decisión. El 54,5% no supo responder si preferiría a un candidato casado o soltero, aunque entre quienes sí tomaron posición, el 35,8% se inclinó por una persona con pareja y el 9,8% por una que no esté con nadie. Un resultado similar se registró sobre la paternidad: el 49,7% no expresó una preferencia, el 40,2% eligió a alguien con hijos y el 10,1% a una persona que no los tenga.
En materia de comercio exterior, tampoco hubo una definición contundente. El 38,1% consideró que la orientación comercial debería acercarse más a China, el 33,8% prefirió a Estados Unidos y el 28,1% no respondió. La preferencia por el país norteamericano fue más alta entre los jóvenes, con el 51,1%, mientras que el asiático obtuvo su mejor registro entre los mayores de 50 años, con el 43,4%.




