En su primer entrevista en dos décadas, Tom Cruise reflexiona sobre su lugar en la industria del entretenimiento 
(REUTERS/Maja Smiejkowska)

Tom Cruise volverá a la actuación con Digger, la película de Alejandro González Iñárritu que promocionó durante una extensa entrevista con la revista estadounidense GQ. El actor, que habló en profundidad por primera vez en dos décadas ante los medios, evitó referencias a aspectos privados de su vida, pero no tuvo problema en reflexionar sobre su filosofía.

Consultado de forma directa sobre la muerte, Cruise respondió que no la teme. El protagonista de Mission: Impossible explicó que sus maniobras de riesgo forman parte de las herramientas con las que busca provocar una reacción emocional en el público y sostuvo que vive la incertidumbre como parte de una aventura.

Antes de responder sobre el temor a la muerte, Tom Cruise describió su relación con el riesgo a partir de una imagen recurrente en su carrera: estar al borde de un precipicio, tanto en el sentido físico como en el metafórico.

“Creo que podrías mirar mi vida y decir: ‘Me gusta estar al borde de un precipicio’”, dijo el actor a GQ. A partir de esa idea, presentó su recorrido profesional como una búsqueda de experiencias, culturas y vínculos con otras personas.

Cruise planteó que las maniobras no son un fin en sí mismo. “¿Cómo usamos estas herramientas para crear un efecto emocional en el público?”, preguntó ante la revista.

Tom Cruise ve como una aventura las incertidumbres que rodean su trabajo como actor

El actor añadió que también evalúa si una escena transmite aquello que el equipo busca comunicar. A partir de esa explicación sobre su oficio, dio una respuesta breve a la consulta que había intentado abordar de un modo más general.

“¿Entonces temo a la muerte? No, no la temo”, afirmó Cruise.

Aclaró después que su postura no implica una ausencia total de miedo. “No es que no tenga miedo”, continuó, al diferenciar la sensación de temor de la decisión de asumir un desafío.

“No me molesta esa sensación. Entiendo que la vida tiene certezas e incertidumbres. Y tanto al hacer películas como al vivir la vida, lo que me interesa es: acerquemos más las incertidumbres a las certezas, pero quiero crear otras incertidumbres, para que sigamos avanzando y eso forme parte de la aventura”.

El actor añadió que quiere comprender cómo viven y sienten las personas, qué las hace reír y de qué manera puede encontrar un punto de conexión con ellas. Para él, la creación audiovisual ofrece una vía para ese acercamiento.

“Quiero entender la vida y las culturas. Estamos observando la vida. Me pregunto: ¿Quiénes son esas personas? ¿Cómo se sienten? ¿Piensan igual que yo? ¿Se ríen de lo mismo? ¿Cómo conecto con ellas? Y no quería ser solo un turista (...) Cada uno tiene una realidad subjetiva diferente sobre lo que piensa de la vida y de la gente. Y hay puntos en común en la humanidad, y yo estoy buscando esos puntos en común".

El hogar de Tom Cruise y su sincretismo

La conversación con GQ mostró a un Cruise dispuesto a hablar de su filosofía, de su relación con el cine y de la ambición detrás de sus escenas de acción. El intercambio no avanzó hacia asuntos familiares, religiosos o sentimentales.

Esa selección de temas coincide con el grado de control que una figura de su dimensión puede ejercer sobre las preguntas que acepta responder. El resultado fue un perfil centrado en ideas generales sobre el trabajo, el público y la experiencia humana.

Tom Cruise se define a sí mismo como

La reserva también alcanzó una cuestión cotidiana: su domicilio. Cuando le preguntaron dónde vive, Cruise evitó dar una ubicación concreta.

“Estoy en los sets de filmación y alrededor del mundo”, respondió el actor. Cruise se definió además como “un ciudadano del mundo, un ciudadano de la humanidad”.