Casi cinco años de guerra han dejado profundas secuelas psicológicas entre la población ucraniana, especialmente entre niños y adolescentes. Para ayudarles a recuperar algo de normalidad, una ONG organiza campamentos de verano que combinan terapia, actividades recreativas y espacios de encuentro. Una iniciativa que busca aliviar el trauma de la guerra y devolver a los más jóvenes momentos propios de la infancia. Nuestro corresponsal Gulliver Cragg nos cuenta esta historia desde Ucrania.