Una madre de 20 años fue arrestada acusada de torturar e intentar asesinar a su hijo de un año en la localidad de São João da Boa Vista (SP). Su pareja, de 33 años, padrastro de la víctima, también fue arrestado bajo sospecha de estar involucrado en los crímenes contra el niño.

La investigación reveló que el niño fue sometido a episodios de violencia física y psicológica durante al menos cuatro meses.

La detención preventiva de la pareja se concretó el lunes 31 y ambos permanecieron a disposición de la Justicia. Las identidades de los acusados no trascendieron, ya que el expediente se tramita bajo secreto de sumario.

Un escenario de terror: los detalles de las agresiones

Según la Policía Civil, la investigación incluyó testimonios, análisis de documentos médicos, peritajes y la extracción de datos de los celulares de los sospechosos.

El informe policial describió un panorama de maltrato sistemático: el bebé era encerrado desnudo en el baño y golpeado con una cuchara de madera, recibía medicamentos para dormir y era obligado a caminar de madrugada.

En el lugar la policía también incautó una réplica de arma. (Foto: gentileza g1).
En el lugar la policía también incautó una réplica de arma. (Foto: gentileza g1).

Entre los episodios más graves, los investigadores señalaron castigos como privación de sueño, sumersión de la cabeza en agua caliente cada cinco minutos y aplicación de hielo para ocultar las marcas de los golpes.

Las agresiones se concentraban en zonas poco visibles, como las nalgas, las plantas de los pies y las manos. Además, el niño era sofocado con una toalla para evitar que los vecinos escucharan su llanto.

El investigador a cargo, Fabiano Antunes de Almeida, explicó al medio g1 que aún faltan pericias y declaraciones para esclarecer todos los hechos.

El episodio más grave: traumatismo de cráneo y hospitalización

El hecho más crítico ocurrió el 19 de junio, cuando el bebé ingresó al hospital con un traumatismo de cráneo grave, hematoma subdural, extensas hemorragias retinianas y hasta sufrió un paro cardíaco.

Por la gravedad, fue derivado a una unidad de terapia intensiva en Campinas. La madre y el padrastro aseguraron que el bebé se había caído de la cama, pero los médicos descartaron esa hipótesis por la naturaleza y la gravedad de las lesiones.

Durante el allanamiento, la policía secuestró celulares, una pistola eléctrica, unas esposas, un arma falsa y otros elementos que podrían estar vinculados a los hechos.

“Constatamos la incompatibilidad de la versión de la caída con las fracturas en la cabeza. Los informes periciales y el material incautado mostraron el verdadero escenario de terror que vivía esa criatura”, sostuvo el investigador.

Qué se sabe hasta ahora y cómo sigue la causa

La causa, que investiga tortura y tentativa de homicidio calificado contra un menor de 14 años, sigue en curso y bajo secreto de sumario.

La policía halló mensajes en los celulares de los acusados que evidenciarían las torturas a las que sometían al bebé.

“Los sospechosos seguirán siendo interrogados. El niño está bajo la custodia de su padre biológico”, declaró el jefe del policía local.