Estamos bien, no nos hicieron nada, que es lo más importante”. Con esa frase, la jueza Claudia Grecco resumió las horas posteriores al asalto que sufrió en su casa de Tolosa, La Plata, cuando tres delincuentes ingresaron y la amenazaron junto a su hijo.

Grecco contó que los ladrones entraron por la parte trasera y que, apenas la encontraron, le dejaron en claro que sabían quién era. “Sabemos que sos jueza, te batieron, así que sabés lo que tenés que hacer, sabés de qué se trata”, le dijeron.

Según relató la magistrada, los delincuentes permanecieron cerca de dos horas dentro de la casa. Durante ese tiempo buscaron dinero y objetos de valor y le exigieron que entregara dólares. También aseguraron que sabían que había una caja fuerte, aunque Grecco aclaró que no tiene ninguna.

Se llevaron todas las cosas de valor que había en mi casa, dinero, todas mis tarjetas, me hicieron hacer transferencias con el celular”, contó la jueza.

Los delincuentes no mostraron armas, aunque las amenazas estuvieron presentes durante todo el asalto. Grecco explicó que tanto ella como su hijo fueron inmovilizados y que los ladrones les advertían que podían golpearlos.

Juan, el hijo de la magistrada, también contó cómo fueron esos momentos. “Le decían que si no les daba la plata me iban a c... a trompadas”, relató. Según explicó, los delincuentes finalmente se calmaron cuando encontraron algo de dinero.

Frente a la situación, Grecco intentó mantener la calma para evitar que el robo escalara. “Les dije que lo importante era la vida, la mía y la de ellos, para calmarlos, y que iba a colaborar en todo”, contó en diálogo con LN+.

La jueza señaló que uno de los asaltantes permaneció junto a ellos en un pequeño cuarto y que se mostró tranquilo durante buena parte del episodio. “Uno de ellos, que estaba con nosotros en un cuartito, estaba tranquilo y nos tranquilizaba”, recordó.

Finalmente, escaparon por el portón de la casa con una valija llena de objetos robados. Además del dinero y las tarjetas, se llevaron el celular y las llaves de la propiedad. Grecco contó que incluso intentaron utilizar sus medios de pago antes de que pudiera bloquearlos.

Uno de los puntos que complicó la investigación fue que los delincuentes también se llevaron el dispositivo donde estaban almacenadas las imágenes de las cámaras de seguridad de la casa. “Tengo cámaras dentro de mi domicilio, pero antes de irse se llevaron las imágenes”, explicó.

Sin embargo, las cámaras de seguridad de los vecinos permitieron reconstruir parte del recorrido del grupo. Los tres hombres fueron registrados mientras atravesaban distintas casas de la zona antes de llegar hasta la de Grecco. La jueza también contó que durante el robo los delincuentes les pidieron información sobre las casas linderas, aparentemente para conocer los accesos.

Grecco aseguró que, pese a lo ocurrido, no tiene miedo de continuar con su trabajo como magistrada penal. “No tengo miedo de trabajar como jueza”, afirmó.

Yo soy fuerte, no pensé que nos iban a matar, sé cómo protegerme, trabajo de esto, sabía que tenía que estar tranquila”, explicó. Y agregó que su experiencia profesional también la ayudó a atravesar el momento: “Soy jueza penal, estoy acostumbrada a escuchar, a ver, a juzgar esos hechos y otros más. Sé cómo piensan, por eso estuve tranquila dentro de todo”.

La magistrada también destacó la asistencia que recibió después del asalto. “Tuve mucha asistencia, de la Policía, del Ministerio de Seguridad. El ministro mandó gente de su entorno para que me asistiera”, contó.

Su hijo todavía atraviesa las consecuencias del episodio. “Está asustado pero reponiéndose porque es fuerte”, dijo Grecco. Juan, por su parte, aseguró que no piensa quedarse paralizado por el miedo. “¿Qué vamos a vivir con miedo? Hay que seguir”, sostuvo.

Por ahora, Grecco reconoció que todo es demasiado reciente como para saber si cambiará de casa. “Estoy agotada”, resumió sobre las horas posteriores al robo.